Los enfermos terminales y su alimentación

La alimentación no se trata de una fuente de nutrientes, sino que conlleva un importante significado personal, social y cultural pues es símbolo de salud y placer, pero además viene a ser uno de los motivos más frecuentes de preocupación y sufrimiento cuando se refiere a pacientes y familiares.

Cuando estamos en presencia de un paciente con un diagnóstico de cáncer avanzado, para la familia la comida viene a ser uno de los medios más importantes con los que expresa su afecto a un querido, pero además es uno de los instrumentos que más eficacia conlleva al momento de sentirse útiles en el cuidado del paciente.

Síndrome de anorexia-caquexia:

La anorexia, también conocida como la pérdida de apetito, suele ser muy común en los pacientes que presentan cáncer en situación terminal. Con frecuencia rechazan algunos alimentos bien sea por su sabor, olor, o quizás porque no les son sencillos de masticar y tragar, o simplemente porque carecen de apetito, por cansancio y dificultad para ser digeridos de manera adecuada.

En el caso de la caquexia cancerosa, este es un síndrome multiorgánico que se caracteriza por la presencia de anorexia, astenia, malestar general y adelgazamiento acompañado de pérdida progresiva de los tejidos corporales, conduciendo a una insuficiencia progresiva de las funciones vitales.

Aparte de producir una marcada pérdida de peso, en la caquexia se presentan una serie de cambios en cuanto a la composición corporal como lo son pérdida de masa muscular y una importante atrofia del tejido celular subcutáneo, lo que provocará debilidad y cierto grado de letargo.

Objetivos del soporte nutricional: en estos momentos de la vida, suele ser común que los pacientes tiendan a presentar síntomas como la pérdida de peso, debilidad, anorexia y astenia pues van dejando de comer y de beber, situación que causa gran ansiedad en los familiares, debido a que la comida y bebida se encuentran fuertemente relacionadas con la idea de un cuidado adecuado.

Algunas modalidades de soporte nutricional

El objetivo de la nutrición para pacientes con cáncer terminal se encuentra en realizar algunas recomendaciones dietéticas con la finalidad de poder controlar los síntomas que podrían surgir en relación con su ingesta y con ello llegar a proporcionarles una mayor sensación de bienestar mejorando su estado funcional, dentro de lo que sea posible.

De manera que se deben ajustar las medidas de soporte nutricional en función de las expectativas de respuesta y supervivencia de cada paciente.

La manera más común de alimentar a un paciente con cáncer avanzado es mediante la alimentación oral, con comida natural, y de la forma tradicional, aunque también es posible encontrar otras modalidades de soporte nutricional como la nutrición enteral que se deben conocer.

En referencia a la alimentación tradicional, esta es quizás la más utilizada en los pacientes terminales, ya que el soporte nutricional a través de nutrición enteral y sobre todo parenteral como medida paliativa en pacientes terminales con cáncer se encuentra rara vez indicado.

Con la alimentación básica adaptada, se usa una alimentación que ha sido modificada a fin de hacerla apta para las diferentes condiciones clínicas, y de esta manera facilitar la ingesta en aquellas personas que presentan dificultades para hacerlo debido a problemas de disfagia, alteraciones neuromusculares de la deglución, trastornos malabsortivos e insuficiencias orgánicas para lo cual podemos considerar su utilización.