Origen de los azúcares y sus tipos

Podemos encontrar diferentes tipos de azúcares, y estos se clasifican tomando en consideración su procedencia, de modo que, conocerlas puede ayudarnos a tomar una mejor decisión en cuanto a nuestra  alimentación. Si bien los azúcares nos aportan energía y se encuentran presentes en los carbohidratos, son son la principal fuente de energía para nuestro organismo. Sin embargo, no todos los azúcares son iguales. 

Existen dos maneras de consumir azúcares: 

  • De forma intrínseca: en las frutas y verduras enteras frescas
  • Como “azúcares libres”: son las que se añaden a los alimentos a fin de darles mejor sabor. El consumo de esta azúcar debe ser cuidadoso y lo ideal es que su consumo se mantenga por debajo del 5% o 10% de la ingesta calórica total.

Es de suma importancia que conozcamos los diferentes tipos de azúcares y la forma en la que podemos obtenerlas, cosa que nos ayudará a tomar mejores decisiones.

Glucosa: es conocida por ser la fuente principal de energía para nuestro cuerpo, que en compañía del oxígeno, hacen trabajar las células cerebrales. Este tipo de azúcar tiene su origen al digerirse los polisacáridos (almidones, celulosa y quitina , entre los más comunes). El mismo puede ser adquirido de manera natural a través de alimentos como frutas, vegetales, cereales y leguminosas. Pero, en el caso de personas que presentan diabetes, sus células no cuentan con la capacidad de aprovecharla de la mejor manera, por lo que se acumula en la sangre, y en este caso una alimentación balanceada resulta fundamental para mantener esos niveles de glucosa controlados.

Fructosa: podemos encontrarla en las frutas, la miel y en ciertos vegetales de raíz. En su forma natural es posible localizarla en combinación con la glucosa. 

Galactosa: Se trata de un azúcar simple que se encuentra únicamente en la leche y sus derivados. Esta compuesta de los mismos elementos que la glucosa y se transforma en el organismo. No se trata de un nutriente esencial, por ello no resulta indispensable su consumo.

Lactosa: Se encuentra en la leche y cuenta con un componente de glucosa y otro de galactosa. Si bien cuenta como una fuente de energía, esta no es un nutriente esencial, incluso, muchas personas padecen de intolerancia a este tipo de azúcar, por lo que no se hace necesario incluirla en la dieta. En oportunidades es utilizada como aglutinante en pastillas de vitaminas y minerales, e incluso se pueden encontrar pastas de dientes que la incluyen, cosa que las personas alérgicas deben tener bien presente. 

Sacarosa: es posible encontrarla de manera natural en las frutas y vegetales, pero las cantidades más elevadas las posee la caña de azúcar, que más comúnmente la conocemos  como azúcar de mesa y es el endulzante más comúnmente utilizado. Resulta bastante eficiente cuando se presenta una hipoglucemia pues es absorbida rápidamente, aunque  debemos moderar su consumo.

Maltosa: es una azúcar que es posible conseguir en las melazas y es usada para la fermentación. Se conoce por no ser una fuente de energía indispensable y se encuentra presente en las bebidas de malta como algunas cervezas, sidras o kombucha; pero también en cereales, frutas y algunos dulces y jarabes, debido a que su tolerancia al calor y al frío es alta.